Por qué delegar tus funciones. Decálogo de supervivencia para un directivo

Por qué delegar tus funciones. Decálogo de supervivencia para un directivo

Nadie va a hacer exactamente lo mismo que tú ni como tú lo harías. Asumirlo y aprender a vivir con ello es el primer paso en el camino hacia el ‘por qué delegar’.

¿Estás preparado para el traspaso de algunas tareas? ¿Estás preparado para confiar ciertas responsabilidades a otra persona? ¿Estás preparado para abrir la mente a una nueva forma de entender el trabajo? Aquí van 10 razones por las que delegar tiene que ser una prioridad para ti en tu empresa:

1º Es la única forma de mantener en buen estado tu salud física y mental. Tu cuerpo y tu mente están sometidos a un desgaste permanente, y son los únicos que tienes. ¡Dales una pausa!

No hay otra opción para conciliar vida personal y profesional. Te puedes ‘autoengañar’ de alguna manera alternativa, pero si lo piensas fríamente, no la hay.

Harás sentir bien a terceros que verán cómo depositas tu confianza en ellos. Es decir, ‘matarás dos pájaros de un tiro’: tú delegas y tu trabajador mejora su autoestima transformándola en mayor efectividad en su puesto.

Podrás dedicarte a lo que realmente importa y aporta valor a tu empresa. Cuántas veces no has hecho aquello que querías hacer por hacer lo que tenías que hacer dentro de tu actividad laboral. ¿Sabes aquello de ‘que lo urgente no deja sitio para lo importante’?

Mejorarás la comunicación interna con tus empleados. El diálogo habrá de ser permanente con la persona o departamento en el que delegues y deberás alcanzar una gran relación de confianza.

Contribuirás a que el personal de tu empresa se especialice en aquello para lo que está más cualificado… Empezando por ti mismo.

Encontrarás más tiempo para pensar. Sí, tan simple y a la vez tan complejo. Pararse a pensar y planificar el medio- largo plazo empieza a ser un ‘lujo’ que solo te puedes permitir si delegas.

Aprenderás a evaluar y valorar tu trabajo desde otras perspectivas, de tal modo que desarrollarás habilidades para poder corregir las desviaciones que se planteen.

Desarrollarás la capacidad de autoevaluarte con los comentarios sobre tus trabajos vertidos por las personas en las que delegues. Te retroalimentarás con su feedback enriqueciéndote y mejorando.

10º En definitiva, trabajarás mejor. Te dedicarás a aquello para lo que estás mejor preparado y podrás conciliar tu vida personal y profesional, lo cual te hará ser más feliz y más eficaz en tu puesto de trabajo.

¡Todo son ventajas! Solo tienes que decidir qué tareas solo puedes hacer tú y cuáles puede hacer un tercero, y también decidir quién es la persona de confianza y cualificada para desempeñar el trabajo que vas a delegar. Parece complicado al principio, pero, una vez dado el primer paso, prevalece lo positivo con diferencia. Además, a veces no solo hay que delegar en personas, sino directamente en empresas a las que puedes externalizar un servicio que te esté ‘comiendo tiempo’ innecesariamente.

Cuéntanos: ¿qué más añadirías a estas 10 razones para delegar algunas funciones en la empresa?