Dadme datos y tecnología y moveré el mundo

Dadme datos y tecnología y moveré el mundo

Ya lo dijo Arquímedes en la antigüedad:

Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo

Plutarco, en su obra ‘Vidas paralelas’ relata que Arquímedes, en una carta al rey Hierón de Siracusa, afirmó que con una fuerza aplicada de una forma determinada podía mover cualquier peso e, incluso, si se dieran la condiciones podría mover la Tierra. Entusiasmado se creyó capaz de tal hazaña utilizando unas herramientas tan básicas como una palanca y un punto de apoyo, y como no, la sabiduría de saberlas utilizar para lograr tal magnífica obra, mover el mundo y desde luego que lo movió a su manera.

En la actual denominada sociedad de la información, los procesos son más complejos que una simple palanca con su punto de apoyo, por lo tanto…

¿Qué necesitamos hoy en día para mover el mundo?

Pues una palanca y un punto de apoyo pero adecuados a los tiempos actuales. Vamos a ponernos en el caso en el que la información funcionara a modo de palanca y la tecnología que la procesa hiciera las veces de punto de apoyo.

El gran volumen de información que existe es manejable por la capacidad que tiene la tecnología de su tratamiento y difusión, de ahí que por ejemplo los departamentos de RRHH son capaces de gestionar el talento, crear planes de desarrollo, vincular aspectos retributivos a complejos planes de objetivos… y todo esto ligado con otros sistemas como gestión financiera o potentes y modernos portales de empleado a través de los cuales se gestiona la información personal de los trabajadores, planes de retribución flexible totalmente automatizados, intranets corporativas que operan como si fueran el ecosistema en las que participan todas las herramientas corporativas y además aportan ingredientes de intraredes sociales que son puras copias de las más extendidas redes pero acotadas a nuestra organización. Sistemas de comunicación tipo chat y redes sociales externas que también operan ligadas a los datos de los perfiles del trabajador… etc. Y esto y mucho más referido no solamente al mundo de los RRHH, si no en todas las áreas de nuestra vida.

Todo este entramado de datos y tecnología aporta una capacidad de decisión enorme a los directivos de las empresas. La información que tenemos en nuestras manos es multiplicada exponencialmente cuando la exponemos a procesos de análisis de datos con diferentes herramientas y todo esto soportado por velocidades de procesamiento y transmisión enormes.

¿Pero qué hubiera ocurrido si a Arquímedes le hubiéramos dado una palanca hecha con barro?

Entonces dispondría de un sistema parcialmente operativo, o sea, un punto de apoyo estable y muy fiable, con las dimensiones perfectas y de puro granito que le daría robustez, imposible de romperse o caerse, y una palanca de barro que en el momento de aplicar un poco de fuerza, ocurriría todo lo contrario al objetivo inicial, el mundo no se mueve y en contra de lo que se busca la palanca se rompe acabando con nuestros huesos en el suelo y rezando para que los daños sean los mínimos.

En nuestra flamante sociedad de información nos está pasando lo mismo que le pasaría a Arquímedes con una palanca de barro. Tenemos puntos de apoyo magníficos que están evolucionando constantemente. Son sistemas muy robustos de tratamiento y transmisión de información (Tecnología TIC), pero ocurre cada vez más habitualmente que las palancas que utilizamos son de puro barro y cuanto más potencial nos brinda la tecnología, o sea nuestro punto de apoyo, el daño que se produce se ve infinitamente incrementado creándose la sociedad de la desinformación.

Mucha de la información que manejamos es total o parcialmente falsa y si se distribuye estratégicamente puede modificar aspectos importantes de las personas, empresas, territorios ideologías, etc, con el objetivo de perjudicar y buscar algún beneficio basado en mentiras.

Dadme datos y tecnología y moveré el mundo

Estamos en plena transición a la sociedad de la desinformación en la que proliferan las Fake news, capaces de mover gobiernos, de cambiar cúpulas directivas de arruinar carreras profesionales, de destrozar vidas…

Estas palancas informativas son tratadas por puntos de apoyo tecnológicamente muy avanzados, y mientras la tecnología sigue aportando un punto de apoyo sin límites, cada vez más la utilizamos para funcionar con barro.

Quizás sea el momento de decir:

Dadme una red social y una mentira y seré capaz de destruir el mundo…